Revista Imaginario 12
Diciembre 2009
Prólogo
Hemos llegado al final del año y en este contexto nos podemos permitir hacer un pequeño balance. En nuestro caso es positivo. La revista Imaginario continúa con vida, las letras siguen vigentes, los lectores ávidos de más, y nosotros felices por continuar desarrollando esta grata labor.
Desde este espacio nuevamente, incansablemente, queremos agradecer el apoyo de todos ustedes. Y también queremos informarles que, para este año que viene, 2010, Imaginario va a modificar (para mejor espero) el formato.
La intencionalidad, el contenido, va a mantener su esencia inicial: compartir.
Quiero agregar lo siguiente: este año he sido testigo de hechos que me han llenado de emoción. En la ciudad de Balcarce se han hecho varias (muchas) presentaciones de libros. Esto augura un futuro próspero en el campo de las letras locales. Y no es casualidad, sino preocupación, ocupación; dedicarle tiempo a manifestar por escrito los propios universos. Cada uno tiene el suyo, cada uno hace con él lo que puede. En esta revista hemos tenido el privilegio de extractar algo de ellos.
Cultura somos todos, la hacemos entre todos, trabajando en pos del prójimo y, por supuesto, de nosotros mismos, para superarnos como personas.
Conozco mucha gente que trabaja por y para la cultura, la gran mayoría silenciosamente, gratuitamente.
Es más, ya están trabajando en proyectos para materializarlos este próximo año. Para ustedes, para mi.
¡Feliz Navidad y próspero Año Nuevo para todos¡
Lisandro Bechir
El vino tinto
En un día gris de otoño termino mi último sorbo de vino y en el fondo de la copa quedan las borras del tinto y un viejo tomador me dijo: - “Las borras del vino se leen y ellas te dirán que piensas de los demás”, y me vino a la memoria una amiga que me dijo: - “Sos amigo y hermano, aunque prefiero ser amigo e lugar de hermano.” Esta amiga siempre está para dar la mano a quien la necesite, sin mirar para que, es siempre para hacer el bien, aunque a ella en sus amoríos nunca le fue bien por ser demasiado buena. Por eso amiga siempre estaré de tú lado en las buenas o en las malas y te dejo esta reflexión:
“Las horas que pierdes en hacer el bien
no son horas perdidas,
son horas apostando al futuro.”
El Sureño
Será
A veces es duro sentir la realidad mostrándote por dentro. Lo que te cuento van desvaneciéndose.
Mi amistad es para mostrártela por siempre, sin razones para temer estar juntos.
Así todo resulta tan claro, tan maravilloso.
Siempre voy a pelear por eso con una llamada a tú puerta.
Puedo correr en círculos por muchos lugares, pero necesito de vos.
Temo estar en medio de un deseo que se quema.
Por eso arrojo promesas a las palabras cuando te pienso,
esperando una invitación a ese futuro.
Cambio el color de mi pelo, mi ropa. No así, los recuerdos de esos años que alguna vez serán lejanos.
De esta manera, mi alma nunca se convertirá en un lugar vacío.
Si tú voz se asemeja a estos pasos que doy, para encontrarte mañana, es porque hay destino.
Y si el viento cambia de rumbo como los sueños, igual sabré que en ese viento, estará tu nombre.
Julio Barnes
Una calle de polvo y viento
Una calle común de polvo y viento.
Unas casa tristes sin memoria.
Una puerta escondida en el espanto.
El reloj que ha perdido la hora.
Un árbol sin savia y sin trinos.
Un banco frío y sin amantes.
Un sendero de piedras olvidado.
Unos ojos atónitos de hambre.
Un rostro seco tras el vidrio
esperando la mañana sin descanso.
Una boca ya sin besos por el frío.
Un llanto a medianoche en una esquina.
Una madre urdiendo en el pasado
sin agujas, sin dedal y sin hilado.
Una guerra de falsas lealtades.
Una piedad de barro y sangre.
Un soldado envuelto en bandera.
Olvido criminal de cosas nuevas:
Lo que nos toca vivir es innombrable
César Gustavo De Gerónimo
Una y otra vez
Ojos te están mirando. Se mueven y devoran. Ávidos.
Tan solo estás, tan dispuesto, sin saberlo. Sin quererlo.
Hay noche con luna en la ciudad y las hojas de los árboles vuelan crujientes como almas en pena.
Alguien o algo está del otro lado del vidrio, anticipando un acto.
Y vos, sin paciencia para nada más, solo buscabas un poco de consuelo para esa soledad de corazón mustio.
Están heridas las marcas del destino- decís al vacío.
La locura, como un punto ciego en el alma, ronda en esa habitación donde vivís.
Ser un joven sin rostro tiene sus ventajas. Uno puede mimetizarse con la risa o el llanto sin delatar, por eso, las verdaderas emociones, los deshilachados rostros, esas máscaras coloridas u opacas. Aunque si mirás bien, verás una fotografía en negativo, una forma vaga, el preludio de un arquetipo.
Hay manchas en las paredes con forma de espejo. Círculos confusos donde poder revisar el disfraz.
Una y otra vez
Hay llamados para vos de este y otros momentos, esperando.
Una y otra vez.
Esperando.
Fotografías de rostros vueltos hacia la nada. Secretos congelados, inhallables.
Esperando.
“No hay condenas sin fracasos”, lees en una revista.
Voces roncas gritan en tú cabeza: ¡Te atrapará el tiempo si no te apurás!
Una y otra vez.
Andá en busca de vos mismo.
Porque te está esperando.
G.E.R
Ese viento
Soy yo de a ratos.
Un parpadeo.
¿De dónde viene ese viento?- me pregunto arrojando caracoles al mar.
Tengo miedo de escapar de mi reflejo y no reconocerme nunca más.
Estoy mentalmente segmentado, sin cordura; desdibujado en carbonilla.
Y el viento prosigue su silbido.
¿Seré yo quien me condena? ¿Será la vida acosadora?
Por ahora, me ganan las dudas. Y esas dudas cortan mi carne debilitada. Ni siquiera sangro.
Las olas me escupen.
En los remotos tiempos de mi memoria destilaba etapas. Deseaba concluir con las voces.
Las voces. Son tan dulces. Si alguien supiera… las escuchara.
Un paso a la vez. Un recuerdo a la vez. Así se construye la memoria y sus mentiras.
Miento como cualquier otro.
El viento me despeina. Y ya que estoy despeinado juego con las ondulaciones de mis cabellos.
Para apartarme del mundo doy vueltas a la realidad y la descubro hurgando en mi memoria.
Y eso no se hace.
Las cosas del pasado, lamentablemente, se convierten en tatuajes del alma.
¿Cómo es el alma de los locos?
Los locos deben ser politeístas.
En la cárcel fue violada mi condición de persona.
En la cárcel se ejecuta el alma de las personas. Ahí, todos somos culpables.
Cuando salí de allí me sentía invadido.
Es difícil ser uno mismo. Rejuntarse.
Agatha
Tus ojos
Tus ojos
me buscan,
se ocultan,
me aman,
me abrazan,
me ilusionan
y se alejan
Profundo mar nocturno.
Pasión ondulante.
Surco del mundo.
Miel del alma.
Tu boca es mía.
Persigues mis pasos
los detienes, me cautivas y soy tu esclava.
Y te busco, me aproximo.
Y tus ojos, ¡hay! tus ojos
me atrapan y caigo.
Cálido abismo, vehemente mirada.
Veo el amor envolver tus párpados
y en tus pupilas la esperanza.
Y son tus ojos y son los míos
esculpidos por el milagro.
Franca Caputo
Frases sobre el dinero
Algún dinero evita preocupaciones; mucho, las atrae.
Confucio
La riqueza es como el agua salada; cuanto más se bebe, más sed da.
Arthur Schopenhauer
Cuando se dice que el dinero no da la felicidad se alude, evidentemente, al de los demás.
Sacha Guitry
El dinero no es nada, pero mucho dinero, eso ya es otra cosa.
George Bernard Shaw
El dinero no puede hacernos felices, pero es lo único que nos compensa de no serlo.
Jacinto Benavente
No gastes tu dinero antes de ganarlo.
Thomas Jefferson
Noviembre 2009
Prólogo Imaginario
Esta revista está hecha con la finalidad de compartir una pasión en común: la literatura. Es por este motivo que la hacemos juntos; ustedes mandan sus textos o leen los de sus coterráneos imaginarios y nosotros, desde acá, ofrecemos el espacio gratuitamente.
Nos enorgullece ser parte de la difusión cultural. Es nuestro granito de arena.
Hace mucho tiempo que venimos trabajando juntos fortaleciendo este objetivo. Por eso quiero, desde acá, agradecer su perseverante compañía, tanto a escritores, lectores, como a los anunciantes que apuestan para sostener a la tan desvalida cultura.
Lisandro Bechir
Derrota
Un día un chico supo que quería cambiar de personalidad. Entonces habló con Dios. Este le dijo que había una sola forma de hacerlo. El chico le preguntó si sería correcto, si no sería egoísta al hacerlo, que él pensaba en sus seres queridos, a pesar de todo. Dios le dijo sin rodeos:
- Niño, no te exonero de toda culpa.
Pero este no conforme, lo acusó descaradamente
-Lo que tú no quieres es hacerte responsable de tú error. Sólo quieres salvarte a ti mismo, y estás llevándome a perder mis esperanzas. Dios nunca respondió. Y nadie pudo volver a hablarle jamás.
Me Encontré frente a una casa. Una imagen registrada en una milésima de segundo. En tan corto tiempo, esta me envistió violenta y brutalmente. Ahí estaba yo congelando el tiempo, y sintiendo correr por mi cuerpo esa extraña sensación paranormal de temor mezclada con desequilibrio. La casa era austera, se encontraba deteriorada y parecía remitir a los años treinta. Un pequeño patio la separaba de la línea municipal. Un árbol en este oprimía el acceso a la vivienda y teñía su entorno con un musgo de ya varios años. Un plano horizontal sobresalía y cubría la puerta dando carácter a la construcción, cuales cejas al rostro humano. Ella me miró, me ordenó, me impuso, me obligó a cambiar.
Me dijo sin ningún problema al hacerlo como debería proyectar yo las viviendas en el futuro, en mi carrera profesional. Al diablo todo lo aprendido en la universidad, desde ahora en más todas mis casas deberían ser como esta. Ese aire de opresión del patio de acceso intensificaba la orden dada. Ya nada sería simple y pulcro. El juicio de quien estaba detrás de esto, si es que se puede decir alguien, o si en verdad algo acechaba tras la intensa fachada, era insano al obligarme a cambiar la forma de ver las cosas. Poco y nada le importaba. Pero yo me preguntaba si era acaso esto posible. ¿Esa actitud tan irreverente y descarada dónde podía encontrarse?
¿Siquiera un humano sería capaz de tal atrocidad? Cierto es que inmóvil no encontraba solución y no podía escapar. La imagen de la casa, estática, se grababa cada vez con más fuerza en el fondo de mi mente, y yo inaudible seguía intentando encontrar respuesta alo ocurrido.
Quise entender lo que pasaba. ¿Tendría esto un final? ¿Cómo podía salir de la situación? ¿Cómo estaba yo tan seguro de que algo estaba detrás de todo esto? Todo ese clima misterioso, me dejaba desnudo, inmerso en un bosque inhóspito e irreconocible para mí, esas perfectas fallas, en los detalles… ¿Qué quería? ¿Podría tener yo contacto con un objeto carente de vida?
Estos pensamientos me fueron alejando el temor de mi cabeza. La intensidad y presión de la extraña vivienda seguían presentes. Pero era yo el que no podía percibirla de igual forma como hacía unos momentos.
Y creció en mí una presión que me alejaba, me hacía olvidar. Pero que a su vez me dejaba impregnada la magnitud de la fuerza sobrenatural con la que había chocado.
Me encontré caminando de nuevo y sin intención de avanzar. Quería saber más sobre todo esto. Entonces le pregunté a Dios: -¿Puedes hacerlo de nuevo? ¿Puedes volver a poner una imagen en mi mente y volverme loco como lo acabas de hacer? Pero no obtuve respuesta.
Pasó un tiempo, mientras seguí mi rumbo y me pregunté a mi mismo ¿Me habrá escuchado? ¿Podría obtener una respuesta? Y de repente en el interior de mis oídos, a una voz oí decir:- La respuesta no es sencilla, a lo que realmente preguntas. Los rasgos de mi rostro se alinearon a una cara de espanto. Me detuve intranquilo, sorprendido. Mas no tuve que preguntarme de quien era esa voz. De he4ch lo supe desde un principio. Tampoco me pregunté si era posible, ya que era conciente de lo que estaba sucediendo. Pero mi pregunta fue: ¿Acaso va a disponerse a contestar mis preguntas? La voz interrumpió mis pensamientos nuevamente, y con un tono de impaciencia por haber estado esperando, dijo: - Puedo hacer, como te imaginarás, todo lo que me plazca. Pero en este espacio y tiempo, todo se rige por leyes.
Y yo comprendí que el clima invitaba al diálogo y pregunté:
-¿Pero quieres decir que podrás repetirlo?
Y supe que no era realmente algo que quería saber.
-Tú no te interesas en lo que yo deseo hacerte ver.- respondió El.
-¿Cómo que no?- dije.
ansias y manías- reprochó El.
-Pero así soy y debería ser aceptado.
-No es inteligente lo que dices, no estás viendo las cosas como debes. ¿Acaso no puedes reconocer por qué puse esa casa frente a ti?
-Sí. Quisiste que encuentre algo en ella.
-Exacto, pero tus pensamientos y tus divagues te alejaron de ella. ¿Acaso eres ciego o tonto para no ver una señal?
-¿Quieres decir que fue una señal?
Y con esa inútil pregunta comprendí que yo no era esa persona inteligente que me consideraba. Sin dejar de lado que el lenguaje utilizado por Dios era en si simple para que yo le entienda. No obtuve respuestas, lo imaginé. Y pensé un instante esta vez, antes de volver a abrir mi boca.
-Quiero saber más- dije.
Intentando librarme del peso de formar una pregunta elaborada y delegando tal presión a El.
Pero no conforme con esto dije:
-Sé que debo cambiar, Dios. Pero, necesito saber cómo.
Ya empezaba asentir la aceleración en el tiempo en que mis oraciones salían de mi boca.
-Siempre quise ser mejor, distinguirme, no ser un simple humano. Me contento de esta situación.
Con intensidad y casi sin pensar realmente lo que decía, seguí:
-Sé que la estuve esperando. Sé también que estaba destinado a esto. Cuando la casa me habló sabía que era solo a mí y no podía ser a otra persona. Sé que soy único, Dios. ¡Contéstame! No me dejes solo. No con estos mortales. No puedo soportarlo.
Y empecé a asentir síntomas de desgano y cansancio, luego una terrible jaqueca, que se hacía más intensa a cada segundo y aumentaba precipitadamente. Sentía un cinturón alrededor de mi cabeza, ajustándose, Sentía la hebilla fría en mi frente siendo rozada por el cuero.
De repente la ciudad comenzó a llenarse de niebla, nada podía divisarse a más de cincuenta metros. Todo sucedió tan repentinamente. El olor de la humedad, las partículas de agua en el aire chocando contra todos los objetos, generándose un ambiente pegajoso, sucio y desagradable. Me sentía en un jungla llena de insectos caminando en el suelo donde yo pisaba. Todo se tornó confuso, tortuoso, opresivo, agobiante. Las paredes llenas de plantas silvestres que parecían estar vivas y brotar de la misma, se me abalanzaban. No me animaba siquiera a apoyar mis manos en ninguna superficie.
Mientras las luces y las sombras jugaban con la realidad, el joven gritaba con todas sus fuerzas, pero ningún sonido podía percibirse en la escena. La derrota se hizo presente y la niebla no se fue. Dios no tuvo piedad. Incomprensiblemente, para cualquier mortal, tomó revancha de si mismo. Se odió. Nunca alzó sus luces. Fue una sombra llena de venganza. La niebla hizo al sujeto imperceptible.
Sin explicación las flores abrieron en invierno.
Sebastián Gril
Las manos
Manos que acarician los rizos de su amada.
Manos que cortan un manojo de rosas para regalar.
Manos que se alzan ante la injusticia.
Manos que se estrechan en un fuerte abrazo con un amigo.
Manos que se aferran a las clinas de un potro para poderlo domar.
Manos que se alzan para festejar un gol de la selección nacional.
Manos que se aferran al izar el pabellón nacional.
Manos que se aferran a un volante para manejar un camión o un tractor o una cosechadora para levantar las cosechas.
Manos de un cirujano para salvar una vida.
Manos que se juntan para rezar una misa y darle gracias a Dios.
Manos que se levantan para que paren las guerras en el mundo.
Manos para acariciar alguna mascota.
Manos que se alzan para acariciar un niño.
Manos para ayudar a un ciego a pasar la calle.
Manos que acarician el rostro de una madre.
Manos que se alzan para pedir la paz del mundo.
El sureño
Premio Nobel de Literatura 2009
"El Nobel no me causa ningún miedo; lo de abandonar esta profesión se me ocurre después de cada libro que termino, pienso que será el último, que ya basta. Así que hay cosas peores. Cuando me ponga a freír un huevo o vaya a comprar patatas no iré en calidad de premio Nobel".
La autora rumano-alemana Herta Müller recibe el reconocimiento por una obra en defensa de las minorías y contra los totalitarismos - Fue perseguida por Ceausescu.
Herta Müller nació el 17 de agosto de 1953 en Nitchidorf, en
Formó parte del Aktionsgruppe Banat, una tertulia de escritores idealistas rumano-alemanes. Trabajó como traductora técnica entre 1977 y 1979 en una fábrica de maquinaria, pero fue despedida en 1979 por no cooperar con
En 1987, Müller marchó a Alemania con su marido, el novelista Richard Wagner. Hizo algunos lectorados en universidades alemanas y de otros países en los años siguientes y fijó su residencia en Berlín. Es miembro de
Herta Müller destaca por sus relatos acerca de las duras condiciones de vida en su país bajo el régimen comunista. Recibió premios, como Adam-Müller-Guttenbrunn (1981), Kranichsteiner (1991), Franz Kafka (1999) y Fundación Konrad Adenauer (2004).
Sus obras han sido traducidas a 21 idiomas. Destacan: Barfüsiger Februar (1987), Reisende auf einem Bein (1989), Herztier (1994), Heute wär ich mir lieber nicht begegnet (1997), Die blassen Herren mit den Mokkatassen (2005) y Atemschaukel (2009).*
Frases
El escritor escribe su libro para explicarse a sí mismo lo que no se puede explicar.
Gabriel García Márquez
En mi época no había best sellers y no podíamos prostituirnos. No había quien comprara nuestra prostitución.
Jorge Luis Borges
Quien escribe lo que le gusta a los demás puede ser un buen escritor pero nunca será un artista.
Juan Carlos Onetti
Como todos ustedes saben, no hay ningún escritor que escriba todo lo que piensa, es muy difícil trasladar el pensamiento a la escritura, creo que nadie lo hace, nadie lo ha hecho, sino que, simplemente, hay muchísimas cosas que al ser desarrolladas se pierden.
Juan Rulfo
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